El ahorro como prioridad

Hablar de ahorro es hablar de una de las principales necesidades que debemos cubrir. No sólo se trata de consumir o proyectar cifras para elaborarnos un presupuesto, o guardar periódicamente una cantidad de dinero para cubrir algún fin. El ahorro debemos considerarlo como una prioridad en todo momento.

El ahorro como prioridad ante todo

La visión de considerar el ahorro como prioridad financiera es ampliamente compartida por todas las personas que pueden decir que poseen una salud financiera sólida.

Priorizar el ahorro es una de las cualidades que las personas que pueden llamarse a sí mismas adineradas, poseen.

Cuando pensamos en el ahorro lo primero que solemos relacionar es una concepción de sacrificios, negaciones y privaciones de todo tipo.

Sin embargo el ahorro está muy lejos de ser precisamente un elemento que genere esa clase sensaciones negativas como las que acabamos de enumerar.

La emocionalidad y motivación en el ahorro

El aspecto emocional en todos los ámbitos de vida juega un rol fundamental en nuestra actitud. Si nos proponemos metas, planes de negocios, e incluso objetivos de vida, es natural que nos planteemos todo ello desde una perspectiva de motivación.

Si no estamos motivados con lo que hacemos, muy difícilmente podríamos tener éxito, de allí que el ahorro debe contemplarse como una de las mejores situaciones para procurarnos beneficios en nuestras vidas.

Todo lo que impregnamos de motivación tiene tendencia al éxito, y el ahorro como finalidad debe ser una realización exitosa de fines económicos. Sin embargo como todo propósito, debe contar con visión, metas y disciplina para el logro de sus objetivos.

No basta sólo la motivación, sino la conducta práctica adecuada para hacer reales las metas de cumplimiento que nos vayamos a plantear.

Para comenzar con buen pie en un esquema de ahorro, la motivación es fundamental. Así mismo considerar el propósito de nuestro ahorro nos conduce a la motivación para ahorrar.

Por ejemplo: una casa nueva, un viaje, un postgrado, un carro nuevo, etc, son metas concretas que nos van a dar una perspectiva.

El ahorro con motivación es una garantía de éxito en el logro de las metas para las cuales lo emprendemos. Mantener motivación hacia el éxito es una conducta base de todo propósito, y en el ahorro no es la excepción.

Haciendo del ahorro un hábito

El hábito del ahorro está presente en todas las escenas y situaciones de vida de las personas acaudaladas, y eso no es algo casual.

Una máxima fundamental que debemos mantener es la de jamás gastar más dinero del que nos ingresa.

Suena lógico, pero no siempre mantenemos la disciplina suficiente para evitar que nuestros gastos sobrepasen nuestros ingresos.

Tal vez por la enorme diversidad de distracciones del día a día no solemos apreciar la importancia de generarnos un hábito que nos permita ahorrar.

Aquí hemos conversado en otras oportunidades acerca de la importancia de fomentar hábitos de ahorro, y también hemos conversado acerca de los pilares que llevan incentivar ese hábito de ahorro, y cómo podemos lidiar con situaciones cotidianas que pueden afectarnos en nuestra capacidad de ahorro.

Desde identificar claramente cuáles son nuestros gastos, hasta saber hacernos un presupuesto personal mensual basado en nuestras prioridades, hemos visto ideas para poner en práctica.

Ver también:

Los dos pilares para incentivar el hábito de ahorro

Nuestra conducta financiera en lo doméstico está marcada por la necesidad de controlar nuestros gastos, establecer presupuestos, y lidiar con nuestras deudas de una manera viable.

La actitud de ahorro

Para entender el ahorro como prioridad, debemos insistir en mantener actitud comprometida con nuestras metas y nuestra tranquilidad financiera.

Es imposible considerar el ahorro separado a lo que son las actitudes y hábitos saludables de la vida.

Personas con hábitos formados para beneficio de su cotidianidad y comprometidas con sus metas, son las que tienen éxito financiero.

El ahorro como prioridad de las personas financieramente exitosas

Los millonarios y las personas financieramente exitosas tienen hábitos de los cuales podemos aprender. Uno de esos hábitos es el de poner primero al ahorro, y luego de ello, las inversiones y los gastos.

Para formar un hábito de ahorro, lo primero a tener en cuenta es que el ahorro es la principal prioridad.

Solemos observar que primero abordamos los gastos, y luego en el  presupuesto colocamos “algo” para el ahorro.

Y he ahí un error fundamental. Gastamos casi instintivamnte, y relegamos a un segundo plano al ahorro.

Si no guardamos una previsión básica, no tendremos capital para posteriormente invertir o incluso atender nuestras demás prioridades.

 

La importancia de la educación financiera para el ahorro

Otra de las características de las personas financieramente exitosas, es que dedican tiempo a su formación financiera.

El manejo del dinero y la comprensión de la importancia del ahorro requieren formación y aplicación práctica.

Hacer cultura financiera exige formarnos y seguir ejemplo de quienes han logrado un nivel de estabilidad económica que nos inspire.

Estableciendo un monto concreto de ahorro

Nunca te permitas gastar más de lo que ganas. Teniendo esto claro como regla de oro, vamos a considerar qué monto es el mejor para comenzar a ahorrar.

Puedes comenzar con cualquier monto, tus cifras resultantes de un presupuesto basado en prioridades te va a dar una idea.

Sin embargo lo más recomendable es dedicar un veinte por ciento (20 %) de los ingresos brutos al ahorro.

Manteniendo esta magnitud construirás una capacidad de ahorro que te situará en importantes niveles de capitalización para tus metas.

Manteniendo al ahorro como prioridad estarás haciendo un camino de estabilidad financiera, y asegurándote una llave para abrir puertas de oportunidades.

 

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